Una tarde en La Estancita

Escondida en las Sierras Chicas, se halla este lugar que resguarda hermosos paisajes y para todos los gustos. Una tarde en La Estancita resulta la escapada ideal para desconectar un día de finde, a solo 34 kilómetros de Córdoba Capital.

¿Cómo llegar?

Desde Córdoba capital, tendrás que dirigirte al Camino del Cuadrado hasta ver la señalización a la derecha de la ruta, luego del control policial. También es posible llegar en colectivo interurbano, con destino a La Falda, bajándote al costado de la ruta y caminando aproximadamente 30 minutos por un camino de tierra hasta llegar.

¿Qué visitar?

Este lugar tiene muchas opciones para visitar y disfrutar de un día distinto en las sierras:

Cascada «Salto La Estancita»

Para llegar, desde la ruta deberás conducir 2 kilómetros, dejar el auto en una tranquera y caminar alrededor de 500 metros cuesta abajo por un sendero y una escalera, hasta llegar a la cascada. Tiene una altura de 13 metros y una olla gigante donde disfrutar de un baño refrescante y tomar sol en la arena.

chica agarrándose el pelo en el río
Cascada «Salto La Estancita»

Algunos tips:

  • Luego de estacionar el auto, evitá dejar objetos de valor a la vista.
  • Como el descenso es un poquito empinado, intentá llevar a mano calzado adecuado; pueden haber rocas resbaladizas por lo que es mejor pisar con cuidado.
  • Llevá equipo de mate y algo para comer, dado que alrededor no hay puestitos donde comprar algún refrigerio.

Campamento educativo «La Estancita»

Es una escuela de montaña en medio de la naturaleza, que posee un gran predio con distintas actividades recreativas, como charlas y caminatas. Resulta ideal para grupos grandes familiares, escolares, de parroquias y más. Además, es posible visitar la plaza, escuela rural, el convento y la Capilla colonial.

cartel en un sendero de la estancita

Capilla de la Virgen de la Candelaria

Esta hermosa capilla fue construida por los monjes Dominicos. Tiene su celebración cada 2 de febrero y es una de las fiestas más populares del noroeste de Córdobés, reuniendo a cientos de lugareños y turistas. Ese día se realizan confesiones, bautismos y se festeja entre comidas regionales y música folclórica.

Siempre que puedo me escapo a este lugar, uno de mis favoritos en las Sierras Chicas. Su quietud, verde y silencio me hace disfrutarla en cualquier estación del año, aprovechando pequeños momentos de desconexión absoluta.

Sin duda, otro rincón maravilloso, de una provincia que enamora.