Una de las preguntas que nos hacemos todos los peregrinos al momento de planificar el viaje es: ¿qué llevo en la mochila? Lo cierto es que son varios los factores que lo determinan:

  • El primero de ellos, tiene que ver con la cantidad de kilómetros que vas a recorrer. No es lo mismo realizar etapas de 5 días que de 15 o 30.
  • El segundo, con la estación del año elegida para realizar el Camino. Si bien no hay una estación ideal para hacerlo y todo depende de vos, por supuesto en invierno tendrás más probabilidades de lluvia y nieve, más en verano calor sofocante. Cada una tiene sus particularidades y de acuerdo a ello deberás evaluar tus provisiones.

De acuerdo a mi experiencia, habiendo hecho el Camino de Santiago en 5 días al comenzar el otoño (a fines de septiembre y principios de octubre) armé una serie de recomendaciones y checklist con lo indispensable para llevar en tu mochila. La he compartido con muchos viajeros y ¡espero que te sirva tanto como a mí!

El equipamiento básico

La mochila: Entre 30 y 45 litros según género y contextura. Por regla general, solo debe cargarse como máximo con el 10% de tu peso corporal. Cada etapa lleva por seguro 20 kilómetros, por lo que es importante que cuides tu espalda, tu salud y evites sobrecargarla llevando solo lo necesario. Si es de trekking mucho mejor, para poder regularla en altura; revisá que sea acolchada, que cuente con cintas de compresión, cómoda y tenga diversos compartimientos para poder guardar todo de manera organizada. En mi caso, llevé una mochila de 30 lits. de la marca Quechua que conseguí en Decathlon y a la cual le anexé una funda impermeable para la lluvia.

Bastones de trekking: Si aún lo estás meditando, te digo que realmente son un gran punto de apoyo extra y ayudan a distribuir el peso a lo largo del cuerpo. De acuerdo al camino que elijas, de seguro tendrás etapas con cuestas, subidas, bajadas y distintas dificultades, en las cuales te serán súper útiles y prácticos en caminos de tierra incluso asfalto. Elegilos livianos para tu comodidad y colgalos en la mochila cuando no los necesites.

Botella de agua: En mi caso, una de medio litro fue suficiente en otoño, dado que la iba recargando a medida que me encontraba con distintos restaurantes y bares. Hay algunas mochilas que cuentan con un sumistro de agua extra y una manguera accesible, lo cual resulta muy práctico sobre todo en días de verano y mucho calor.

Bolsa de dormir: Si dormís en albergues y los mismos no cuentan con el servicio de ropa de dormir, es indispensable que lleves una de poco peso y que te proteja del frío de acuerdo a la estación.

Checklist para tu mochila

Ahora sí, todo lo necesario para 5 días de caminata y un andar ligero, adaptado de acuerdo a la estación del año en la que vayas:

  • 2 calzas
  • 1 pantalón impermeable
  • 1 short
  • 3 remeras/musculosas/camisetas
  • 1 camiseta térmica
  • 1 campera impermeable y de abrigo
  • 1 piloto de lluvia liviano
  • 1 cubremochila para la lluvia
  • 3 pares de medias sin costuras
  • 3 mudas de ropa interior
  • 1 zapatillas de trekking o las que prefieras, usadas previamente
  • 1 par de ojotas
  • 1 gorra
  • 1 protector solar de 50 uv
  • 1 par de anteojos para el sol
  • 1 mini botiquín con apósitos, cinta, aguja, una botellita de antiséptico y desinfectante como pervinox, agua oxigenada, gasa
  • Medicamentos propios, para el dolor muscular, dolor de estómago, etc.
  • Elementos de baño: shampoo, acondicionador, jabón, todo en envase pequeño.
  • Taponcitos para los oídos: de mucha utilidad para un buen descanso en habitaciones compartidas
  • 2 pares de broches para colgar la ropa: realmente le darás utilidad cuando tengas que lavar la ropa
  • 1 paquete de Compeed, creeme la salvación para las ampollas
  • 1 pote de 60 ml de vaselina sólida para untar en los pies antes de caminar
  • 1 riñonera: lo más práctico para llevar a mano tus documentos de viaje, credencial de peregrino, celular y dinero
  • 1 portavalor: para guardar dinero extra y cosas que desees llevar siempre con vos a todos lados
  • 1 silbato: por si te perdés y necesitás ayuda
  • 1 linterna pequeña: de mano o cabeza, puede que algún día comiences a caminar a la madrugada cuando aún esté oscuro.
  • Pack de bolsitas herméticas: para guardar y organizar mejor los elementos y ropa sucia
  • Cargador portátil para el celu

¿Cómo guardar las cosas?

Recuerdo que la noche anterior a mi primer día en el Camino, me puse a armar la mochila distribuyendo en el piso toda la ropa y objetos que llevaba para verlos en su totalidad. Si querés aprovechar al máximo el espacio y llevar todo de manera organizada, tené en cuenta los siguientes tips:

  • Doblá la ropa en rollitos, prenda por prenda, para minimizar su tamaño y que quepa mejor. Por ejemplo, en el caso de una calza, colocá una pierna sobre la otra y enrollala de un extremo al otro; si llevaras una camiseta, hacé lo mismo pero primero doblá hacia adentro las mangas.
  • Para que los rollitos no pierdan su forma, podés llevar algunos elásticos o gomitas para el pelo, muy práctico.
  • Las bolsas herméticas son lo más para distribuir los elementos, las hay de todos los tamaños. Organizalos según consideres: ropa interior, medias, botiquín, ropa sucia.
  • Una vez tengas todo, comenzá a meter cada cosa en la mochila teniendo en cuenta de dejar abajo lo más pesado (para que el peso esté correctamente distribuido) y arriba lo más liviano y accesible desees que esté a tu alcance.

Por supuesto, todo dependerá del tipo de viaje que hagas, pero intentá tener presente que viajar liviano es lo mejor para tu comodidad. ¡Ahora sí, estás listo para comenzar la aventura!