Mis diarios de cuarentena

Les doy la bienvenida a «Mis diarios de cuarentena», este nuevo viaje interior que apareció sin previo aviso, que se expande por los aires del mundo y nos obliga a quedarnos dentro, muy dentro de nosotros mismos.

Es tiempo de cuidarnos por dentro y por fuera. De poner ese metro de distancia, porque te quiero aunque no te conozca y porque pertenecer juntos a este cielo ya es razón más que suficiente. Es tiempo de dar lugar a los pensamientos, al arte, a la creatividad, a los libros, a los silencios, a las palabras, a la música cuando no encontremos las frases exactas, a la poesía cuando queremos calmar. Tantas tantas cosas, que al final de esta historia confío en que solo se reducirá a una: aprendizajes.

Inspirada en los tips de Aniko en días de cuarentena, creo este espacio donde día a día iré escribiendo breves extractos sobre este momento que estamos viviendo: sensaciones, emociones, sucesos, actividades, frases, canciones, poesía, fotos. Mi día a día sin más, porque quiero tener un registro de todo lo que se está sucediendo, detalles que van quedando y seguro a los que en algún otro momento de mi vida volveré.

Llegará el día de volver a tomarnos la mano, de abrazarnos fuerte, de besarnos y continuar viajando… Porque no hacen falta alas para ir hacia el lugar donde desearíamos estar. En el mientras tanto, yo me quedo en casa, escribiendo con mucho amor.

Pienso en todos los abrazos que te daré cuando te vea.

Y sonrío… Porque aunque no estás, estarás.

Laia gairí

Día 1: Domingo 15 de marzo

Amanecí ansiosa, me descubrí absorbiendo demasiadas noticias y leyendo en Instagram casos de viajeros a mas no poder. A eso de las 16 hs. no aguanté y fui al súpermercado; había mucha gente acelerada, buscando y llenando carritos que iban de acá para allá. Me concentré en llevar lo necesario para dos semanas y lo logré, incluso conseguí el anteúltimo pote de alcohol en gel.

Me fui a dormir con la mente dando vueltas todo el tiempo. Me cuesta dimensionar lo que sucede y esa incertidumbre me desespera.

Día 2: Lunes 16 de marzo

Primer día de home office, todo un desafío. A decir verdad es algo que no se me da muy bien, disfruto mucho levantarme todos los días para ir a la oficina, ver a mis compañeros, ir de acá para allá. Intento hacer mi día igual que siempre: levantarme, maquillarme, cambiarme y desayunar. Fueron demasiadas videollamadas y ya me lo veo venir. Son tiempos complejos y hay que dar como siempre lo mejor de uno para hacerlo funcionar.

Hago mi primer challenge en TikTok, me río de mi cara al final. Con qué poquito podemos sonreír.

Día 3: Martes 17 de marzo

Leo una frase muy bonita en Instagram que me hizo el día y dice así:

Una vez hayas probado el vuelo, siempre caminarás con la vista mirando al cielo, porque ya has estado allí y allí siempre desearás volver.

Leonardo da vinci

Día 4: Miércoles 18 de marzo

El día esta nublado, me falta el sol. Todo parece indicar que se viene la cuarentena obligatoria en Argentina, el mundo se está moviendo muy rápido y el coronavirus se intensifica aún más. Intento mantener la calma.

Recibo una foto del otro lado del mar, vuelvo a sonreír, sale el sol. Pienso en las cosas de la vida, en cómo de un vuelco puede modificarte los planes. Los sueños deberán esperar un poquito más o quizá hasta puedan cambiar… Lo cierto es que uno nunca sabrá. Me queda solo el hoy y darlo todo en este día a día, en este presente y eso está bien.

Hago un poco de ejercicio, la tarde está preciosa y agradezco estar en casa, entre el verde y el jardín. Respiro profundo, vuelvo a mí.

Día 5: Jueves 19 de marzo

Esto del home office me está desacomodando la rutina. Me doy cuenta que no hago los breaks suficientes, que no estoy comiendo a horario, al contrario paso de largo. Tomo conciencia y me propongo modificarlo poniéndome mini alarmas en el celu. Necesito organizarme mejor.

Hacemos una video llamada a las 21 hs. con mis amigas del corazón, me hace tan feliz escucharlas, las extraño mucho. Cortamos todas porque el presidente está por anunciar la cuarentena obligatoria. A eso de las 22 ya es un hecho, al menos hasta el 31 de marzo aunque no lo creo, seguro se extenderá. Vuelvo a la llamada, somos algunas pocas, pero nos mantenemos al tanto de nuestros días y todo se vuelve mejor.

Día 6: Viernes 20 de marzo

Movidito, todo el día en la notebook.

A eso de las 15 hs. me dispongo a cocinar y juego a ser Diana Arroz en TikTok. Está claro que es puro acting jajaja, el delivery no llega al medio del monte y esto de no tener la cantina donde comprar la comida todos los días me tiene por las paredes. En fin, lo cierto es que por el video recibí un montón de mensajes y me alegra mucho poder sacar sonrisas en este contexto.

Por la noche abro una botella de vino, qué felicidad.

Día 7: Sábado 21 de marzo

A las 12 en punto de la noche llamo a mamá, es su cumpleaños. En el video la veo con sus ruleros; me siento niña otra vez, como si estuviera allá con ella en mi casa del sur, abrazándola.

Me despierto a las 3:30 am. Escucho el sonido de un avión, miro por la ventana y allá lo veo a lo lejos con sus luces. Caigo en la cuenta de que hace días no los oía pasar por encima de casa. Pido un deseo al cielo y regreso a la cama.

La mañana comienza entre mates y acuarelas. Nunca lo hice pero hoy voy a tomar una clase online de la mano de Magu Villar. Amé este momento, el agua y la tinta, los colores pastel… Una horita de paz absoluta sin igual.

Me sumo a los lives de varios poetas, hoy es el Día Mundial de la Poesía y con lo que me gusta me estrujo el corazón escuchándolos recitar, reconocíendome entre versos… Demasiado bonito.

Por la noche veo un live de Andrés Suarez, vuelvo a cada rinconcito de España a través de su canciones. Un tinto en la mano y mil recuerdos «Si quieres, toda canción de amor lleva tu nombre. Si quieres, decimos a Sabina que nos nombre»

Día 8: Domingo 22 de marzo

Hoy fue un día muy tranquilo, casi en silencio. Me despierto con ganas de escribir y transcribo algunos extractos de mi diario a este post en el blog.

Por la noche, recuerdo que una compañera del Camino de Santiago llamada Lu, me había enviado días atrás un documental al respecto y me dispongo a verlo. Volver a ese Camino, a esos paisajes y a ese viaje interior me hace agradecer con todo mi corazón el haber estado allí, con preguntas y respuestas, hace 6 meses atrás. Fueron 30 minutos de sal en los labios, lágrimas de alegría, reviviendo cada sentimiento y con toda la ilusión de querer caminar los 900 kilómetros. Algún día… yo sé que no muy lejano.

El Camino De Santiago: La Creación Divina

Gracias Lu una vez más, por hacerme volver a estos recuerdos que me hacen tan feliz.

Día 9: Lunes 23 de marzo

Que nunca me falten los poemas, sobre todo un lunes feriado de caos.

Día 10: Martes 24 de marzo

Entre tanto trabajo, me tomé un ratito para armar la lista de intenciones de Luna Nueva de todos los meses, en un cuaderno que guardo específicamente para ello. Por la tarde, me dispuse a pintar 3 fases de luna con mis acuarelas; es increíble los cambios que me baja enfocarme en esta actividad.

Vienen siendo días muy movidos, sin poder descansar bien. Reduje bastante el consumo de noticias respecto a la situación, necesitaba de alguna manera frenar la sobre información…

Hay una playlist que me acompaño este finde largo, se las comparto porque así como la escritura, la música también nos salva.

Día 11: Miércoles 25 de marzo

Desperté soñándome en Sevilla. Caminaba por algún rinconcito del Barrio de Santa Cruz, preguntando por Triana. Desperté triste, afuera llovía tanto como si fuera el fin del mundo y el día transcurrió en el más absoluto silencio. Comienzo a sentir de a poco la soledad, a pesar de estar conectada y todo el tiempo en videollamadas.

Uno de esos días en los que un abrazo vendría más que bien. La lluvia no ayuda, el cielo así de gris nunca fue de mi agrado.

La noche transcurre pintando arcoíris con acuarelas, a ver si mañana sale el sol.

Día 12: Jueves 26 de marzo

Casi segura que era miércoles. Los días pasan unos tras otros en un loop infinito y por vez primera me encuentro perdida en el tiempo. Eso sí, salió el sol y pude disfrutar de su calidez hasta pasado el mediodía.

Para desconectar un rato, hace ya varios días me propongo hacer algo creativo, que me saque del automatismo y me lleve a algo distinto. Tomé mi cuaderno de escritos y comencé a intervenirlo con un poco de lettering para practicar, junto a una de mis frases favoritas que quise plasmar:

Qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos.

julio cortázar

Día 13: Viernes 27 de marzo

Por la noche quise prepararme un Aperol Spritz, pero no tenía ni espumante ni soda. A falta de materiales bienvenida sea la creatividad: mucho hielo, dos medidas de Aperol, 3 de H2o y dale que va. ¡Feliz viernes!

Día 14: Sábado 28 de marzo

Comencé el día entre mates y tirada de tarot con mi amiga Ellie al mediodía con videollamada. La lectura fue con cartas muy lindas y positivas; el mensaje de cada una me llegó de verdad y más en este contexto. Con Ellie nos juntamos a merendar al menos una vez al mes y en nuestros encuentros además de charlas, llevamos nuestros mazos; ella me enseña y yo voy aprendiendo de este mundo.

Hoy tuve que salir a un almacén que se encuentra cerquita de casa. Hace 14 días que no lo hacía: ver la ciudad tan vacía y tranquila me dejó sentimientos encontrados que aún no sé explicar, pero seguro pronto escribiré al respecto. Por supuesto, tomé todas y cada una de las precauciones.

Por la tarde, volví al jardín y tomé algunas lavandas. Entre mate y acuarelas me dispuse a pintarlas y me encantó el resultado. Algo que me dí cuenta, es que los trazos me salen más finitos y rectos con la mano izquierda, ¡aún siendo para todo diestra! Por la noche continué pintando mientras escuchaba recitar poesía a Nerea en un vivo de «La Tertulia», un arte bar de Granada.

A las 11 ya estoy en la cama, agradezco un día más.

Día 15: Domingo 29 de marzo

Día de fiaca extrema.

Fin

Día 16: Lunes 30 de marzo

Me pasó que no hubo sol y aún así mi energía no decayó. Por la noche llovió y salí al deck con un tinto en la mano a escuchar canciones de cantautor de la mano de Ismael Serrano, Sabina, Serrat. Me quedo entre todos, con esta canción:

Pareciera que vuelvo a escucharla tal y como la cantaba y lloraba, en el último recital al que fui con mamá.

Día 17: Martes 31 de marzo

A pesar de ser feriado, tuve que conectarme a hacer algunas cosas de mi trabajo. Me arden mucho los ojos 🙁

Sin embargo a eso de las 19, prendí una velón con olorcito a coco que amo, puse un live de Instagram de Agus de @theviaje_ y me senté con mis mates a hacer una hermosa meditación de gratitud. Repasé aquellos pequeños grandes momentos del día y con una sonrisa desde el corazón agradecí y me abracé. Simplemente hermoso.

Día 18: Miércoles 1 de abril

Hace tiempo no tenía un día tan bonito. Es increíble como una simple conversación puede provocar sonrisas en medio del caos, la distancia más cercanía y pintarle a un día gris… un cielo azul.

Día 19: Jueves 2 de abril

No dormí bien anoche. Sin embargo la calma y el silencio que habitaba en casa al despertar, me llevó a hacer una breve meditación y auto reiki bien tempranito para recibir la mañana. Al mediodía, una frase muy bonita llegó a mí, tan preciosa que se merece un lugarcito aquí:

Y darse cuenta que la felicidad nunca se trató de algo inalcanzable y lejano, que siempre estuvo acá, cerquita de nosotros.

Que son esas cosas simples: los abrazos, la sonrisa de las personas que más amás, esa voz que te aconseja, sentir el aire puro, caminar por la ciudad, ver el cielo pintado de colores, regalarte tiempo para hacer todo eso que llena de brillo tus ojos.

Cuando el mundo te obliga a parar, no lo hace sin dejarte una lección. Permítete descubrirla.

Ilani ribero

Pienso inevitablemente en esas pequeñas cosas que inundan mis días. Luego de mi viaje a España y el jet lag emocional, pienso en todas las veces que le pedí a Dios y al Universo poder estar más presente: pasar más tiempo en mí, intentando descifrarme con paciencia y cariño. Pienso en estos momentos que transcurren en soledad, entre canciones, escritos, acuarelas, acordes, flores y cien cosas más. Hoy como nunca, me regalo este silencio y a pesar de este sueño que quedó a medio camino (pero continúa fijo), soy feliz conmigo.

Día 20: Viernes 3 de abril

Es viernes pero mi cuerpo no lo sabe ni ahí. Es más, cree que desde que inició la cuarentena es un lunes en loop constante frente a la compu. Pero ojo, que tengo mis pequeñas grandes victorias del día:

  • Me levanté 30 minutos más tarde
  • Hice dos clases seguidas de yoga
  • Terminé una serie más (romántica, as usual jaja)

Ahora sí, me siento un poquito más viernes, (ponele)

Día 21: Sábado 4 de abril

Y una tardecita de otoño le puse mi voz a este poema de Elvira Sastre que amo. Se llama «Llovimos tanto que me ahogué» y cada palabra es puro arte.

A quien me escuche, espero le guste:

Día 31: Martes 14 de abril

Desaparecí varios días… Mi abu se fue al cielo y desde que se descompensó no pude con mis días. Me duele tanto su partida, como el estar a 1.200 km y no poder viajar para estar y acompañar a mi familia. El día que se fue solo me quedó escribir, plasmé algunas palabras en este post y otras tantas en mi bloc de notas, que guardo junto a su foto y a la que día a día le prendo velita.

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💔 Hoy viví realmente y más que nunca, lo que es querer viajar con todas mis ansias, tan solo para poder estar cerquita de mi familia en la Patagonia y abrazarlos fuerte, muy fuerte… Y no pude.⁣ ⁣ 🤍 Mi abuelito se fue muy joven al cielo, se ha convertido en un angelito para hacerse eterno. Agradezco con el alma su paso por este mundo y el haber tenido la fortuna de volver a encontrarnos en esta vida. De haberle compartido mis sueños y escucharlo siempre impulsarme a por ellos.⁣ ⁣ 💫 Si tienen la suerte de tener a sus seres queridos al ladito cuídenlos mucho, dense todo el amor y cariño del mundo, siéntanse cerca. Y si los tienen lejos, entonces díganles todas esas palabras hermosas que existen para compartir el amor, no escatimen ninguna: te quiero, te amo, te extraño… Es magia pura directo al corazón.⁣ ⁣ ❤️ Abu, hoy te dejo esta postal de Laguna Blanca, cerquita de casa, te regalo uno de los recuerdos más lindos que tengo junto a vos y todas mis palabras. Ojalá hubiese podido volar a abrazarte, ojalá tantas cosas… Pero me queda todo este amor inmenso por delante, tu alegría, tu voz, nuestras memorias y estos deseos tan bonitos que guardo en el alma y que seguiré construyendo por vos. Te amaré por siempre. . . . . #fly #flywithme #memories #words #patagonia #love #family #patagoniaargentina #lagunablanca #birds #pajaro #laguna

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Más que nunca escribir, leer, dibujar, pintar, bordar, fue mi escape. Momentos en los que soy solo yo y lo que tengo delante, pensando poco y casi nada. Se volvió un relax mental y sigo en la misma, descubriéndome desde ese lugar.

Día 32: Miércoles 15 de abril

Hoy luego de 8 hs. de home office, preparé un mini picnic en el jardín con mates y algunos frutos secos. Al mediodía aproveché a comprar unos e-books de poesía de Rupi Kaur muy bonitos y leí algunos de sus poemas.

El primer libro que comencé a leer se llama «El sol y sus flores» y es un poemario que pasa por cinco ciclos: marchitarse, caer, enraizar, crecer y florecer. Los primeros capítulos me parecieron muy fuertes, habla de un amor desamor que desarma, que duele pero que luego trasciende hasta la cura.

Me dejo de recordatorio uno de los micropoemas más lindos que leí al momento:

Esta mañana

les he contado a las flores

lo que haría por tí

y han florecido

RUPI KAUR

Día 34: Viernes 17 de abril

Comencé un nuevo dibujo en mi journal de cuarentena, esta vez con elementos de París. Pasé la tarde entre lápiz y goma de borrar. El clima anuncia un finde precioso y ya comienzo a disfrutarlo.

Comencé una nueva serie, se llama This is Us. Es tan preciosa, que me hizo llorar de emoción varias veces y aún no termino la primer temporada.

Día 35: Sábado 18 de abril

Me levanté temprano, 8:30 ya estaba arriba. Un día realmente hermoso, disfruté de un almuerzo en el jardín y charlas a la distancia con la familia.

Dibujé la Torre Eiffel un poco más grande y la pinté con acuarelas. Luego la pegué con voligoma en mi journal e hice algunos collages más.

Día 46: Jueves 29 de abril

Me dí cuenta que hace muchos días no pasaba por aquí y me gusta que así sea, porque eso significa que fluyo con lo que soy y no me obligo si no lo siento.

Mis ánimos no han sido de los mejores, tampoco peores. Dentro de cada día, tengo mis horas particulares: los vaivenes emocionales pasaron de ser semanales a diarios, acotándose a las 24 hs. y allí van.

Pero hoy fue un día especial. Tuve que viajar a Córdoba por una urgencia odontológica y si bien tenía un problema, quedó totalmente de lado apenas pisé el acelerador y solo era la ruta, las sierras, la música y yo. Qué sensación más linda salir luego de tantos y tantos días; tener ese momento solo para mí, exprimirlo y disfrutarlo a mil.

Si bien todo es muy protocolar (como debe ser para cuidarnos entre todos) y pareciera una película de nunca acabar, me sentí bien y pude apreciar aún más lo valioso de esta libertad, así sea un por un ratito nomás, con la ciudad.

Día 59: Martes, 12 de mayo

Hoy me llevaron un ratito de paseo al mar, por videollamada, para ver el Mediterráneo. Fue de los regalos más bonitos que he recibido. Por unos minutos me olvidé un poco de todo y luego solo quedaron sonrisas por el resto del día. Y qué bonito.

Me puse a pensar en esos pequeños grandes gestos, que para algunos pueden significar una cotideanidad y para otros, un mundo.

Día 64: Domingo 17 de mayo

Resulta que pasamos a una nueva fase y se puede salir solo los findes y feriados, según la fecha y terminación de DNI en par o impar. Mi número de identificación termina en 3 y adivinen qué… Hoy es el día. A las 16 ya estaba lista para salir y caminar y qué bien que se sintió. El día estaba precioso, el sol en lo alto, los colores del otoño, el olor del campo, las flores, los animalitos, todo.

Caminé por una hora, observé y cada tanto me sentía un poco ajena. No es que no me halle, es que es la cuarta vez que salgo luego de tantos días y todo pesa.

Día 65: Lunes 18 de mayo

Hoy es mi peor día en cuarentena. Me desperté bien, pero de la nada comencé a sentirme triste y no pude remontar en todo el día. Es normal, lo sé, es que a veces no puedo evitar sentir la soledad. Es tiempo, es paciencia, es abrazar estos momentos, darles espacio, pero solo lo justo y necesario para que siga entrando el sol.

Mañana será otro día 🙂

Continuará…