Mi jet lag emocional

Nunca se me dió bien esto de volver. Cuando un viaje se termina y quedan solo los recuerdos, muy en el fondo, mientras la noche llega y la rutina adormece, sé que nada más desearía en el mundo que encontrarme del otro lado del mar.

En mi segundo viaje sola, España me devolvió la alegría de vivir y sentirme plena, mil sonrisas a cada paso y la mirada bien alto al andar. Me regaló un sueño hecho realidad y un corazón extasiado de tanto maravillar.

Esta tarde, buscando alguna respuesta o guía para sobrellevar mi jet lag emocional, me dijeron una frase que recordaré siempre: «En donde estás hoy tenés la independencia, viajando la libertad». Y no hay palabras que refuercen lo dicho, cuando no son más que la pura verdad.

No temo esconder quién soy en cada regreso. Me vuelvo hacia adentro, me abrazo y me doy tiempo convenciéndome de que ya va a pasar. A mi entorno le pido paciencia; a mi mente, cuerpo y corazón aún más. Me encuentro entre libros, canciones, escritos; toco la guitarra y a veces me pongo a bailar. Busco cada lugar visitado entre frases y versos, como si fuesen personas a las cuales dedicar.

Y si de alguna manera u otra, te hallaste entre estas líneas, hay tres consejos que, si me lo permitís, te quiero dar:

  • El primero, DATE TIEMPO. Es fundamental para volver a tu centro. La intensidad vivida en cada viaje cae en picada al regresar, nos encontramos con que todo sigue igual, pero uno ya no es el mismo. La brecha entre la persona que se va y vuelve es abismal, pero resistí. Que todo pasa y como dicen, nada es para siempre.
  • El segundo, ESCUCHATE MÁS. Los deseos nacen en el corazón , no hay nada más hermoso que cumplir cada sueño al viajar y saber que al regresar con ellos somos aún más grandes de lo que podemos imaginar. Agradecé todo lo que te llevó al destino que siempre quisiste conocer, amigate con el arte, expresate, liberate. Que todo lo lindo que te acompañó permanezca y viva en la forma que quieras, hacelo parte de tus días, coloreá cada recuerdo, que seguro serán inmensos.
  • El tercero, RECORRÉ CON OJOS DE TURISTA TU CIUDAD. Mi buena amiga Caro de @cada_viaje_un_mundo algunos días atrás me dió este consejo sincero, que puse en práctica enseguida y resultó de gran ayuda para sobrellevar. Basta solo con observar la ciudad y su ritmo, para comenzar a detenerse en esos detalles que la hacen distinta y única frente a las demás. Caminando encontrarás rincones por los que pasaste seguro cientos de veces, pero nunca te detuviste a contemplar… hasta hoy. Llevá un anotador con vos y registrá todo lo que te hace sentir la ciudad: sus colores, sus aromas, sus texturas, sus ruidos. Estoy segura que a partir de entonces todo será distinto y sin igual.

Hay muchas maneras de sobrellevar este jet lag emocional, solo es cuestión de conectar con vos 🙂