Creo, magia en el camino

Me recuerdo una tarde en un colectivo, camino de Santiago de Compostela a la bonita San Sebastián en 12 hs. de viaje. Movilizada por todo lo aprendido durante el Camino y aún sabiendo que con el tiempo iría decantando todo lo vivido, me puse a escribir.

Un gran ventanal y por fuera, un trayecto de ida en conjunción a un atardecer que me pareció más que perfecto para reflexionar. Y allí, entre deseos, emociones, visiones y palabras, surgió el siguiente escrito, a puro corazón.

Creo

Creo en un Dios de paz y amor, en el Universo, la Energía y el perdón. Creo en la magia de la vida, en su felicidad, aciertos y misterios, en sus miles de avenidas.
Creo en el amor que mueve al mundo, en su luz que recorre miles de kilómetros por segundo. Creo en las sonrisas, plenas y sinceras, en reír hasta llorar y llorar hasta al fin sonreír.
Creo en puentes que conectan, en historias que se encuentran, en mil abrazos desde el alma y en las palabras justas que en los momentos más inciertos todo lo calman.
Creo en las coincidencias, en las almas que se tocan y que por siempre permanecerán dejando una huella .
Creo en los atardeceres, aquellos que estés donde estés, siempre tendrán un motivo para hacerte sentir bien.
Creo en mi felicidad bajo el sol, en el calor, en los besos suaves, eternos y en las miradas de ensueño.
Creo en la luna, en su guía y lindura, en todas las almas que la miran buscando respuestas en el cielo.
Creo en viajar, en volar, en ser lo más que puedas con todo tu ser, en la aventura de lo desconocido y en lo conocido aún no vivido.
Creo en los sueños que nacen desde el corazón, que surgen en cualquier ocasión, que te sacuden, despiertan, se cumplen, atraviesan.
Creo en esos instantes que son segundos eternos; en la libertad, en la liviandad, en un poco de locura y en las personas que desprenden un brillo intenso.
Creo en este camino, en cada recorrido, en el destino que escribo; creo en mí y en todos los sueños que llevo conmigo.
Creo en los latidos, en esos que como dice el refrán, el corazón nunca olvidará.
Creo que no podría estar en un mejor lugar, estoy donde debo estar.

Un atardecer inspirada en el poder que tiene el fin del mundo, para hacerme creer y soñar.